Más de 48 mil beneficiarios directos, organizados en 24 mil familias rurales, y alrededor de 120 mil personas beneficiadas de forma indirecta, reflejan el impacto alcanzado por la Fundación para el Desarrollo Empresarial Rural (FUNDER), según su Informe de Ejecución 2025, presentado recientemente durante la reunión de la Junta de Gobernadores en Tegucigalpa.
Unas 857 cajas rurales fortalecidas, 557 agronegocios acompañados, 711 negocios con financiamiento, 147 empresas impulsando restauración y biodiversidad, explicó Miguel Ángel Bonilla Reyes, director ejecutivo de FUNDER.
Bonilla, indicó que las acciones de FUNDER tuvieron presencia en 16 departamentos, 138 municipios y 1,130 comunidades, respaldadas por 11 oficinas regionales. Además, durante 2025 se desarrollaron 355 eventos de fortalecimiento de capacidades y se consolidaron 3 plataformas digitales para ampliar el acceso al conocimiento y la asistencia técnica.
Durante la jornada también se presentó el POA–Presupuesto 2026, orientado a continuar mejorando la calidad de vida de las familias rurales del país.
En la reunión participó como nuevo miembro de la Junta de Gobernadores el ingeniero Justo René Martínez, viceministro de Ganadería de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG). FUNDER continúa trabajando por el desarrollo empresarial rural y la sostenibilidad en Honduras.
Visitamos la finca Los Cascabeles, en Marcala, La Paz, un lugar donde la naturaleza se expresa en todo su esplendor y donde el café se cultiva en armonía con el medio ambiente. Este espacio no solo es una finca productiva, sino también un escenario permanente de aprendizaje, intercambio de experiencias y capacitación para productores comprometidos con una agricultura sostenible.
Detrás de este esfuerzo está Mario Pérez, productor destacado que ha dedicado gran parte de su vida a promover la agricultura orgánica y el manejo responsable del café. Su trabajo ha trascendido fronteras, posicionando el café hondureño como un referente de calidad y sostenibilidad a nivel internacional.
A través del grupo COMSA y desde su rol como presidente de APROCOMSA (Asociación de Productores COMSA), Mario impulsa un modelo productivo que integra sostenibilidad ambiental, responsabilidad social y comercio justo, fortaleciendo el desarrollo integral de las familias caficultoras de Marcala. Mario también presidió por varios años la Junta de Gobernadores de Funder, destacando por su don de servicio y compromiso con el desarrollo de las familias rurales.
Más que producir café, su liderazgo inspira a nuevas generaciones de productores rurales, demostrando que es posible cuidar la tierra, generar oportunidades y transformar comunidades desde el campo. Pronto conocerán más de Mario en un video que está en proceso de edición.
Historias como esta reflejan que el futuro del café hondureño se construye con compromiso, conocimiento y amor por la naturaleza.
Durante el período reportado, 386 personas participaron en los procesos de capacitación: 228 mujeres (59%) y 158 hombres (41%). Por departamento, la participación se distribuyó de la siguiente manera: Copán: 257 personas (155 mujeres y 102 hombres)
Ocotepeque: 129 personas (73 mujeres y 56 hombres).
A la fecha del informe, un total de 738 personas acceden a productos y servicios financieros en las cajas rurales, incluyendo aportaciones, ahorros y préstamos. De este total, 676 son socios y socias activos: 408 mujeres (60.36%) y 268 hombres (39.64%).
Asimismo, 61 personas participan como clientes, de las cuales 32 son mujeres (52.46%) y 29 hombres (47.54%). Entre los clientes jóvenes, se reportan 8 mujeres y 7 hombres.
En conjunto, 440 mujeres, entre socias y clientas, acceden actualmente a servicios financieros, fortaleciendo su autonomía económica y su capacidad de decisión en sus comunidades.
Unas 440 mujeres, entre socias y clientas, acceden actualmente a servicios financieros.
Mujeres al frente de la gobernanza rural
Uno de los resultados más relevantes del convenio es el liderazgo femenino en la toma de decisiones. En promedio, las mujeres ocupan tres de los cinco principales cargos en cada caja rural. Lideran el 67% de los comités de crédito,
presiden el 59% de las juntas de vigilancia, encabezan el 66% de los consejos de administración.
En términos generales, el 65% de los cargos de liderazgo están en manos de mujeres, consolidando un cambio significativo en espacios tradicionalmente dominados por hombres.
Retos y desafíos
El promedio de escolaridad de las personas participantes es equivalente al tercer grado de educación primaria en el sistema hondureño. Este dato refleja que la mayoría de la población atendida cuenta con educación básica incompleta, lo que implica que los procesos de enseñanza-aprendizaje requieren metodologías adaptadas, acompañamiento continúo y estrategias prácticas.
La información fue recopilada y procesada mediante un sistema de monitoreo con enfoque de género diseñado en el marco del convenio. Como parte de las acciones de articulación territorial, se firmaron seis convenios con las alcaldías de Sensenti y La Labor, en Ocotepeque, para fortalecer la cooperación con las Oficinas Municipales de la Mujer y promover acciones conjuntas en favor de las comunidades donde operan las cajas rurales.
Estas alianzas buscan garantizar sostenibilidad institucional, ampliar oportunidades económicas y consolidar la participación activa de las mujeres en el desarrollo local.
El convenio entre ONU Mujeres y FUNDER demuestra que la inclusión financiera con enfoque de género no solo amplía el acceso a servicios económicos, sino que también transforma estructuras de liderazgo y fortalece el tejido organizativo comunitario en el occidente de Honduras.
Proyecto Paraíso Verde, financiado por la Unión Europea y aporte Ayuda Irlandesa, realizan visita a la Red de Cajas Rurales de Alauca (RED CRACAL), para dar seguimiento al establecimiento del Banco de Granos, una iniciativa clave para la compra y venta de frijol y maíz a nivel local.
Durante la jornada se desarrolló un diagnóstico participativo que permitirá fortalecer la gestión del banco, mejorar el acceso a granos básicos y reducir la vulnerabilidad de las familias ante los efectos del cambio climático, especialmente en épocas de escasez.
El Banco de Granos contribuirá a estabilizar precios, asegurar disponibilidad de alimentos, dinamizar el mercado local, fortaleciendo la resiliencia y la seguridad alimentaria de las comunidades del Corredor Seco de Honduras. Proyecto Paraíso Verde, financiado por la Unión Europea y aporte Ayuda Irlandesa, es ejecutado por la Fundación para el Desarrollo Empresarial Rural Funder, en el departamento de El Paraiso.
El Proyecto Paraíso Verde, financiado por la Unión Europea con el aporte de Ayuda Irlandesa, acompañó la entrega de la Personería Jurídica a la Caja Rural de Ahorro y Crédito Agroforestal Mujeres Emprendedoras, ubicada en la comunidad de El Zarzal, municipio de Yuscarán, El Paraíso, marcando un importante avance para el fortalecimiento organizativo y económico de sus integrantes.
La organización surgió en el año 2020 como una iniciativa de mujeres dedicadas a la comercialización de especias y otros productos, quienes identificaron la necesidad de unirse para fortalecer sus capacidades productivas y ampliar sus oportunidades de desarrollo.
Después de cinco años de trabajo y con el acompañamiento técnico del Proyecto Paraíso Verde, el grupo logró formalizarse legalmente como una Caja Rural de Ahorro y Crédito (CRAC) Agroforestal, consolidando una organización integrada por 18 mujeres productoras y emprendedoras, comprometidas con el desarrollo de sus familias y de su comunidad.
La obtención de la personería jurídica permitirá a la organización acceder a mayores oportunidades de financiamiento, fortalecer su gestión administrativa y ampliar sus servicios financieros, contribuyendo al crecimiento de sus iniciativas productivas y al bienestar de sus asociadas.
Con este tipo de acciones, el Proyecto Paraíso Verde continúa promoviendo el fortalecimiento de organizaciones rurales lideradas por mujeres, impulsando la inclusión financiera, el emprendimiento y el desarrollo sostenible en las comunidades del departamento de El Paraíso.
Tegucigalpa. Se presentó en la Junta de Gobernadores de la Fundación para el Desarrollo Empresarial Rural, FUNDER, los avances en la construcción de la Política de Género, reafirmando el compromiso con la inclusión financiera y el desarrollo rural con enfoque de género.Gerentes y Gobernadores de FUNDER.
Además, se dio a conocer una plataforma para medir indicadores de género en gobernanza, participación y acceso a financiamiento, fortaleciendo la transparencia y el seguimiento de nuestros logros. Estas acciones se han venido realizando con el acompañamiento técnico de ONU Mujeres Honduras, a través de convenio suscrito con la Fundación.
Cerramos la jornada con un convivio navideño que celebró el trabajo en equipo y la unión que nos impulsa a ser una institución más inclusiva, ética y resiliente.
El equipo técnico y gerencial de Funder, participó en este importante encuentro internacional de cajas de ahorro y crédito.
Tegucigalpa / Berlín. Representantes de instituciones financieras rurales de Honduras participaron en un importante intercambio de experiencias con Alemania sobre el modelo de cajas de ahorro y crédito, uno de los sistemas cooperativos más antiguos y exitosos del mundo.
El encuentro se desarrolló del 15 al 19 de diciembre de 2025 en las ciudades de Berlín y Potsdam, como parte de una Visita Técnica Guiada con Enfoque en Mipymes, organizada por la Fundación Alemana de Servicios (FAS), y contó con la participación de 25 representantes de instituciones financieras de México, Perú, Colombia y Honduras.
Durante la visita, los participantes conocieron de primera mano la experiencia alemana de las Sparkassen, término que en alemán significa cajas de ahorro, así como el modelo cooperativo Raiffeisen, enfocado en el desarrollo rural, la inclusión financiera y el fortalecimiento de pequeños productores y empresas locales.
El modelo alemán de cajas rurales de ahorro y crédito surgió a mediados del siglo XIX, impulsado por figuras como Friedrich Wilhelm Raiffeisen, quien promovió cooperativas financieras basadas en la solidaridad, la ayuda mutua y la responsabilidad colectiva, como respuesta a la pobreza rural, la exclusión financiera y los abusos de prestamistas privados. Actualmente, los bancos cooperativos alemanes atienden a más de 30 millones de clientes y constituyen uno de los pilares del sistema financiero del país.
Entre los principales temas abordados durante la visita técnica destacaron: El negocio con clientes empresariales y corporativos desde la perspectiva de la Federación de Cajas de Ahorro de Alemania, Gestión del crédito, Formación técnica financiera, Cajas agrícolas, Uso de inteligencia artificial en el sector financiero.
El modelo Funder
Por Honduras, participaron técnicos de la Fundación para el Desarrollo Empresarial Rural (FUNDER), institución que desde hace 28 años impulsa el modelo de cajas de ahorro y crédito en el país, con incidencia nacional y trabajo directo en alrededor de 3,500 cajas de ahorro y crédito, beneficiando a miles de familias, productores y microempresarios.
Los organizadores destacaron que este espacio permitió enriquecer el diálogo regional, intercambiar buenas prácticas y fortalecer las capacidades institucionales de las entidades participantes, contribuyendo a la construcción de una visión financiera más sólida e inclusiva para América Latina.
Este tipo de intercambios refuerza el compromiso de Honduras y Alemania con el desarrollo financiero rural, la inclusión económica y el fortalecimiento de las micro, pequeñas y medianas empresas como motor del desarrollo sostenible.
Más de 3,000 pequeños productores adoptan tecnologías agrícolas sostenibles, gracias a un proyecto de financiamiento verde liderado por FUNDER.
Honduras da un paso firme hacia la sostenibilidad agrícola con el Proyecto de Financiamiento Verde y Resiliencia Climática en las Cadenas de Valor, una iniciativa que busca fortalecer las capacidades productivas de los pequeños agricultores y aumentar su resiliencia frente a los efectos del cambio climático.
El proyecto, con un período de ejecución de 24 meses, tiene como objetivo principal ampliar el acceso al crédito y la asistencia técnica para pequeños productores de café, cacao y otras cadenas productivas, promoviendo la adopción de tecnologías y prácticas climáticamente inteligentes (TPCI). Estas herramientas permiten mejorar la productividad y reducir la vulnerabilidad de las familias rurales ante fenómenos climáticos extremos.
Financiamiento verde
“Estamos transformando la manera en que los pequeños productores enfrentan los retos del cambio climático. El financiamiento verde es una oportunidad para fortalecer la sostenibilidad y la competitividad del campo hondureño”, destacó Patricia Gutiérrez, gerente del Centro de Servicios Financieros CSF de la Fundación para el Desarrollo Empresarial Rural FUNDER, institución ejecutora del proyecto.
A septiembre de 2025, los resultados son alentadores. Más de 3,000 pequeños productores agrícolas han recibido asesoría técnica y financiamiento, logrando incorporar prácticas sostenibles en sus fincas. Estas tecnologías se implementan en diferentes regiones del país en una extensión de más de 9,000 manzanas, contribuyendo a la protección de los ecosistemas y al uso más eficiente de los recursos naturales.
Además, el proyecto ha impulsado un incremento del 10% en la productividad de las fincas beneficiarias, comparado con su situación previa al financiamiento. FUNDER también ha desarrollado cinco productos crediticios especializados para financiar TPCI, promoviendo un acceso más inclusivo al crédito rural.
Sostenibilidad ambiental
En el ámbito institucional, se ha avanzado en la implementación del Sistema de Análisis y Gestión de Riesgos Ambientales y Sociales (SARAS), la digitalización del proceso de otorgamiento de los créditos y el fortalecimiento de las capacidades del personal técnico en campo, garantizando la sostenibilidad de las acciones más allá de la vigencia del proyecto.
Hasta la fecha, se han otorgado más de 1.2 millones de dólares en financiamiento para actividades productivas que integran tecnologías y prácticas sostenibles, reafirmando el compromiso del sector rural hondureño con la protección ambiental y la adaptación al cambio climático.
Con este esfuerzo, FUNDER y los productores participantes demuestran que la inversión verde no solo genera beneficios ambientales, sino que también mejora la rentabilidad, la inclusión financiera y la calidad de vida en las comunidades rurales de Honduras.
Para despulpar un quintal de café de forma tradicional, un productor necesita cerca de 500 litros de agua. En muchas comunidades rurales, este proceso compite directamente con el acceso al agua para consumo humano. Además, las llamadas aguas mieles generadas en el despulpado contienen sustancias que pueden afectar la vida vegetal y animal de riachuelos y ríos.
Frente a este panorama, productores hondureños comienzan a reemplazar las despulpadoras convencionales por tecnologías ecológicas, que utilizan menos agua y evitan la contaminación de las fuentes hídricas. Aunque su costo inicial es mayor, a mediano plazo reducen el gasto de agua, energía y mano de obra.
En el sector agrícola, los sistemas de riego solar se perfilan como una alternativa viable para la pequeña agricultura. Hace una década eran inaccesibles por sus altos precios, pero hoy su costo ha disminuido y su capacidad de cobertura aumentó, permitiendo su uso en cultivos de hortalizas, frutales, cacao, café y ganadería sostenible.
El uso de energías alternativas también se expande en el campo: paneles solares para sistemas de calefacción, cámaras de seguridad, y oxigenación en granjas avícolas, ganaderas y acuícolas. A ello se suman las prácticas de fertilización orgánica, aprovechando residuos como casulla de arroz, bagazo de caña, pulpa de café y gallinaza, con lo que se elaboran abonos ricos en nutrientes y pesticidas naturales, reduciendo el impacto ambiental.
Estas tres innovaciones representan solo una parte de las llamadas tecnologías climáticamente inteligentes, que deben ser promovidas con asistencia técnica y financiera, especialmente en zonas rurales donde la banca tradicional no tiene presencia.
Padre Ferdinando de Fundación Alivio al Sufrimiento y David Erazo Gerente de Funder en reunión de trabajo.
En Honduras, el acceso al financiamiento sigue siendo un desafío para más de 100 mil familias cafetaleras. Las cooperativas, microfinancieras y Cajas Rurales cumplen un papel clave, aunque sus recursos son limitados. Por ello, la cooperación internacional y las instituciones nacionales trabajan en proyectos que acerquen créditos y apoyo técnico a los productores.
Experiencias como las desarrolladas en Dulce Nombre de Culmí (Olancho) y en El Paraíso, con fondos de la Unión Europea y el acompañamiento de instituciones como el Instituto de Conservación Forestal (ICF), la Fundación para el Desarrollo Empresarial Rural FUNDER, El Zamorano y Swisscontact, demuestran que la innovación tecnológica puede transformar las cadenas productivas rurales.
Actualmente, el proyecto Paraíso Verde, financiado por Ayuda Irlandesa y ejecutado por FUNDER, impulsa tecnologías sostenibles para mil familias en cinco municipios de El Paraíso. La iniciativa incluye un fondo de apoyo a terceros que promueve la resiliencia climática y la gobernanza hídrica local.
Sin embargo, estas experiencias deben ampliarse y replicarse. Es necesario que los bancos de desarrollo internacionales flexibilicen sus normas y extiendan su apoyo a las cooperativas y microfinancieras locales que ya operan en el sector agrícola. Para FUNDER, un crédito verde no solo significa construir una represa o un parque eólico, sino también financiar tecnologías que reduzcan la deforestación, optimicen las parcelas productivas y fomenten el uso de energía limpia.
La información fue obtenida a partir de la experiencia que impulsa el Centro de Gestión Agroforestal y Energía de Funder, mediante una entrevista con su gerente David Erazo. Invertir en el campo sostenible es invertir en el futuro verde de Honduras.
El proyecto Paraíso Verde impulsa la reforestación, el trabajo organizado y la producción sostenible en beneficio de las familias rurales.
Las inversiones en la pequeña agricultura empresarial dependen en gran medida de la rapidez con que el productor logra recuperar lo invertido. En muchos casos, las familias rurales utilizan sus propios fondos o créditos a corto plazo con tasas de interés que superan el 12 % anual.
Para un productor, hoy no resulta rentable dedicarse a un solo rubro. Por eso, muchos combinan la siembra de alimentos básicos con cultivos de mayor valor como café, cacao, plátano y legumbres. Adaptarse a las exigencias del mercado local y regional exige transformar las actividades productivas y de procesamiento, lo que implica invertir para ser más competitivos.
Tecnologías sostenibles
Ante este desafío, la Fundación para el Desarrollo Empresarial Rural FUNDER, trabaja en la búsqueda de financiamiento accesible y fondos no reembolsables que faciliten el acceso a tecnologías sostenibles. Uno de los ejemplos es el Proyecto Paraíso Verde que está siendo ejecutado en el departamento de El Paraíso con fondos de la Unión Europea UE, además se suma el Proyecto Ayuda Irlandesa.
Este modelo promueve un mecanismo de ayuda a terceros: las organizaciones reciben apoyo económico para adquirir equipos, herramientas o realizar obras que impulsen su producción. Con ello, se beneficia no solo la organización, sino también la comunidad, generando empleo, mejorando la productividad y la transformación de los productos.
El proyecto Paraíso Verde trabaja en diferentes municipios y beneficiarios para no duplicar las acciones. Además, apoya a juntas de agua y organizaciones locales en la conservación y declaratoria de microcuencas, junto al Instituto de Conservación Forestal (ICF) y las unidades ambientales municipales.
Restauración del Bosque
Ninguna de las actividades financiadas afecta el medio ambiente. Por el contrario, se fomenta la reforestación y restauración de bosques nativos, así como la protección de las zonas productoras de agua.
El uso eficiente de los recursos de la cooperación internacional, sumado al ahorro y crédito de las organizaciones agroforestales, demuestra que es posible producir de forma sostenible. Aunque el cambio climático genera pérdidas por sequías, inundaciones o plagas, las comunidades logran sobreponerse mediante un manejo más eficiente de sus recursos.
Participación de mujeres y jóvenes
Más que maximizar rendimientos, estas iniciativas buscan bienestar comunitario, ingresos dignos y resiliencia. La participación de mujeres y jóvenes refuerza el sentido de pertenencia y arraigo, pilares del desarrollo rural sostenible.
La información fue recopilada a partir de la experiencia que impulsa el Centro de Gestión Agroforestal y Energía, mediante una entrevista con su gerente, David Erazo, quien destacó que los resultados del proyecto reflejan el compromiso de las familias rurales por proteger la tierra.