Ocotepeque: 129 personas (73 mujeres y 56 hombres).
A la fecha del informe, un total de 738 personas acceden a productos y servicios financieros en las cajas rurales, incluyendo aportaciones, ahorros y préstamos. De este total, 676 son socios y socias activos: 408 mujeres (60.36%) y 268 hombres (39.64%).
Asimismo, 61 personas participan como clientes, de las cuales 32 son mujeres (52.46%) y 29 hombres (47.54%). Entre los clientes jóvenes, se reportan 8 mujeres y 7 hombres.
En conjunto, 440 mujeres, entre socias y clientas, acceden actualmente a servicios financieros, fortaleciendo su autonomía económica y su capacidad de decisión en sus comunidades.

Mujeres al frente de la gobernanza rural
Uno de los resultados más relevantes del convenio es el liderazgo femenino en la toma de decisiones. En promedio, las mujeres ocupan tres de los cinco principales cargos en cada caja rural. Lideran el 67% de los comités de crédito,
presiden el 59% de las juntas de vigilancia, encabezan el 66% de los consejos de administración.
En términos generales, el 65% de los cargos de liderazgo están en manos de mujeres, consolidando un cambio significativo en espacios tradicionalmente dominados por hombres.

Retos y desafíos
El promedio de escolaridad de las personas participantes es equivalente al tercer grado de educación primaria en el sistema hondureño. Este dato refleja que la mayoría de la población atendida cuenta con educación básica incompleta, lo que implica que los procesos de enseñanza-aprendizaje requieren metodologías adaptadas, acompañamiento continúo y estrategias prácticas.
La información fue recopilada y procesada mediante un sistema de monitoreo con enfoque de género diseñado en el marco del convenio. Como parte de las acciones de articulación territorial, se firmaron seis convenios con las alcaldías de Sensenti y La Labor, en Ocotepeque, para fortalecer la cooperación con las Oficinas Municipales de la Mujer y promover acciones conjuntas en favor de las comunidades donde operan las cajas rurales.
Estas alianzas buscan garantizar sostenibilidad institucional, ampliar oportunidades económicas y consolidar la participación activa de las mujeres en el desarrollo local.
El convenio entre ONU Mujeres y FUNDER demuestra que la inclusión financiera con enfoque de género no solo amplía el acceso a servicios económicos, sino que también transforma estructuras de liderazgo y fortalece el tejido organizativo comunitario en el occidente de Honduras.

