FUNDER impulsa financiamiento verde

  • Más de 3,000 pequeños productores adoptan tecnologías agrícolas sostenibles, gracias a un proyecto de financiamiento verde liderado por FUNDER.

Honduras da un paso firme hacia la sostenibilidad agrícola con el Proyecto de Financiamiento Verde y Resiliencia Climática en las Cadenas de Valor, una iniciativa que busca fortalecer las capacidades productivas de los pequeños agricultores y aumentar su resiliencia frente a los efectos del cambio climático.

El proyecto, con un período de ejecución de 24 meses, tiene como objetivo principal ampliar el acceso al crédito y la asistencia técnica para pequeños productores de café, cacao y otras cadenas productivas, promoviendo la adopción de tecnologías y prácticas climáticamente inteligentes (TPCI). Estas herramientas permiten mejorar la productividad y reducir la vulnerabilidad de las familias rurales ante fenómenos climáticos extremos.

Financiamiento verde

“Estamos transformando la manera en que los pequeños productores enfrentan los retos del cambio climático. El financiamiento verde es una oportunidad para fortalecer la sostenibilidad y la competitividad del campo hondureño”, destacó Patricia Gutiérrez, gerente del Centro de Servicios Financieros CSF de la Fundación para el Desarrollo Empresarial Rural FUNDER, institución ejecutora del proyecto.

A septiembre de 2025, los resultados son alentadores. Más de 3,000 pequeños productores agrícolas han recibido asesoría técnica y financiamiento, logrando incorporar prácticas sostenibles en sus fincas. Estas tecnologías se implementan en diferentes regiones del país en una extensión de más de 9,000 manzanas, contribuyendo a la protección de los ecosistemas y al uso más eficiente de los recursos naturales.

Además, el proyecto ha impulsado un incremento del 10% en la productividad de las fincas beneficiarias, comparado con su situación previa al financiamiento. FUNDER también ha desarrollado cinco productos crediticios especializados para financiar TPCI, promoviendo un acceso más inclusivo al crédito rural.

Sostenibilidad ambiental

En el ámbito institucional, se ha avanzado en la implementación del Sistema de Análisis y Gestión de Riesgos Ambientales y Sociales (SARAS), la digitalización del proceso de otorgamiento de los créditos y el fortalecimiento de las capacidades del personal técnico en campo, garantizando la sostenibilidad de las acciones más allá de la vigencia del proyecto.

Hasta la fecha, se han otorgado más de 1.2 millones de dólares en financiamiento para actividades productivas que integran tecnologías y prácticas sostenibles, reafirmando el compromiso del sector rural hondureño con la protección ambiental y la adaptación al cambio climático.

Con este esfuerzo, FUNDER y los productores participantes demuestran que la inversión verde no solo genera beneficios ambientales, sino que también mejora la rentabilidad, la inclusión financiera y la calidad de vida en las comunidades rurales de Honduras.

 

 

 

HACIA UNA ESTRATEGIA DE CERO DEFORESTACIÓN

Para despulpar un quintal de café de forma tradicional, un productor necesita cerca de 500 litros de agua. En muchas comunidades rurales, este proceso compite directamente con el acceso al agua para consumo humano. Además, las llamadas aguas mieles generadas en el despulpado contienen sustancias que pueden afectar la vida vegetal y animal de riachuelos y ríos.

Frente a este panorama, productores hondureños comienzan a reemplazar las despulpadoras convencionales por tecnologías ecológicas, que utilizan menos agua y evitan la contaminación de las fuentes hídricas. Aunque su costo inicial es mayor, a mediano plazo reducen el gasto de agua, energía y mano de obra.

En el sector agrícola, los sistemas de riego solar se perfilan como una alternativa viable para la pequeña agricultura. Hace una década eran inaccesibles por sus altos precios, pero hoy su costo ha disminuido y su capacidad de cobertura aumentó, permitiendo su uso en cultivos de hortalizas, frutales, cacao, café y ganadería sostenible.

El uso de energías alternativas también se expande en el campo: paneles solares para sistemas de calefacción, cámaras de seguridad, y oxigenación en granjas avícolas, ganaderas y acuícolas. A ello se suman las prácticas de fertilización orgánica, aprovechando residuos como casulla de arroz, bagazo de caña, pulpa de café y gallinaza, con lo que se elaboran abonos ricos en nutrientes y pesticidas naturales, reduciendo el impacto ambiental.

Estas tres innovaciones representan solo una parte de las llamadas tecnologías climáticamente inteligentes, que deben ser promovidas con asistencia técnica y financiera, especialmente en zonas rurales donde la banca tradicional no tiene presencia.

Padre Ferdinando de Fundación Alivio al Sufrimiento y David Erazo Gerente de Funder en reunión de trabajo.

En Honduras, el acceso al financiamiento sigue siendo un desafío para más de 100 mil familias cafetaleras. Las cooperativas, microfinancieras y Cajas Rurales cumplen un papel clave, aunque sus recursos son limitados. Por ello, la cooperación internacional y las instituciones nacionales trabajan en proyectos que acerquen créditos y apoyo técnico a los productores.

Experiencias como las desarrolladas en Dulce Nombre de Culmí (Olancho) y en El Paraíso, con fondos de la Unión Europea y el acompañamiento de instituciones como el Instituto de Conservación Forestal (ICF), la Fundación para el Desarrollo Empresarial Rural FUNDER, El Zamorano y Swisscontact, demuestran que la innovación tecnológica puede transformar las cadenas productivas rurales.

Actualmente, el proyecto Paraíso Verde, financiado por Ayuda Irlandesa y ejecutado por FUNDER, impulsa tecnologías sostenibles para mil familias en cinco municipios de El Paraíso. La iniciativa incluye un fondo de apoyo a terceros que promueve la resiliencia climática y la gobernanza hídrica local.

Sin embargo, estas experiencias deben ampliarse y replicarse. Es necesario que los bancos de desarrollo internacionales flexibilicen sus normas y extiendan su apoyo a las cooperativas y microfinancieras locales que ya operan en el sector agrícola. Para FUNDER, un crédito verde no solo significa construir una represa o un parque eólico, sino también financiar tecnologías que reduzcan la deforestación, optimicen las parcelas productivas y fomenten el uso de energía limpia.

La información fue obtenida a partir de la experiencia que impulsa el Centro de Gestión Agroforestal y Energía de Funder, mediante una entrevista con su gerente David Erazo. Invertir en el campo sostenible es invertir en el futuro verde de Honduras.

Comunidades de El Paraíso trabajan en un futuro productivo y sostenible

El proyecto Paraíso Verde impulsa la reforestación, el trabajo organizado y la producción sostenible en beneficio de las familias rurales.

Las inversiones en la pequeña agricultura empresarial dependen en gran medida de la rapidez con que el productor logra recuperar lo invertido. En muchos casos, las familias rurales utilizan sus propios fondos o créditos a corto plazo con tasas de interés que superan el 12 % anual.

Para un productor, hoy no resulta rentable dedicarse a un solo rubro. Por eso, muchos combinan la siembra de alimentos básicos con cultivos de mayor valor como café, cacao, plátano y legumbres. Adaptarse a las exigencias del mercado local y regional exige transformar las actividades productivas y de procesamiento, lo que implica invertir para ser más competitivos.

Tecnologías sostenibles

Ante este desafío, la Fundación para el Desarrollo Empresarial Rural FUNDER, trabaja en la búsqueda de financiamiento accesible y fondos no reembolsables que faciliten el acceso a tecnologías sostenibles. Uno de los ejemplos es el Proyecto Paraíso Verde que está siendo ejecutado en el departamento de El Paraíso con fondos de la Unión Europea UE, además se suma el Proyecto Ayuda Irlandesa. 

Este modelo promueve un mecanismo de ayuda a terceros: las organizaciones reciben apoyo económico para adquirir equipos, herramientas o realizar obras que impulsen su producción. Con ello, se beneficia no solo la organización, sino también la comunidad, generando empleo, mejorando la productividad y la transformación de los productos.

El proyecto Paraíso Verde trabaja en diferentes municipios y beneficiarios para no duplicar las acciones. Además, apoya a juntas de agua y organizaciones locales en la conservación y declaratoria de microcuencas, junto al Instituto de Conservación Forestal (ICF) y las unidades ambientales municipales.

Restauración del Bosque


Ninguna de las actividades financiadas afecta el medio ambiente. Por el contrario, se fomenta la reforestación y restauración de bosques nativos, así como la protección de las zonas productoras de agua.

El uso eficiente de los recursos de la cooperación internacional, sumado al ahorro y crédito de las organizaciones agroforestales, demuestra que es posible producir de forma sostenible. Aunque el cambio climático genera pérdidas por sequías, inundaciones o plagas, las comunidades logran sobreponerse mediante un manejo más eficiente de sus recursos.

Participación de mujeres y jóvenes

Más que maximizar rendimientos, estas iniciativas buscan bienestar comunitario, ingresos dignos y resiliencia. La participación de mujeres y jóvenes refuerza el sentido de pertenencia y arraigo, pilares del desarrollo rural sostenible.

La información fue recopilada a partir de la experiencia que impulsa el Centro de Gestión Agroforestal y Energía, mediante una entrevista con su gerente, David Erazo, quien destacó que los resultados del proyecto reflejan el compromiso de las familias rurales por proteger la tierra.

Restauran y reforestan: Áreas Protegidas en la Costa Norte de Honduras

El Programa de Biodiversidad: Enlazando el Paisaje Centroamericano, ejecutado en Honduras y enmarcado en el Paisaje 1, componente 2, ha delegado a la Fundación para el Desarrollo Empresarial Rural (FUNDER), la restauración y reforestación de áreas potenciales y generar medios de vida.  El programa tiene como objetivo promover la conservación de la biodiversidad y el grado de conectividad de los ecosistemas.  

El Programa tiene establecido restaurar y reforestar 340 Hectáreas degradadas en la costa norte de Honduras, bajo la implementación de prácticas y tecnologías de renovación de los ecosistemas, mejorando la biodiversidad y propulsando gobernanza en las Áreas Protegidas (AP) del parque Nacional Omoa (PNO), Parque Nacional Cusuco (PNC) y Refugio de Vida Silvestre Cuyamel (RVSC).

 Los beneficiarios del proyecto de las comunidades insertas, en coordinación con el equipo técnico de FUNDER.  

REFORESTACION – RESTAURACION

 Los establecimientos y prácticas de reforestación con mangle obedecen a la necesidad de protección de fuentes de agua; para ello, en coordinación con los comanejadores de las zonas costeras y área protegida como el RVSC, se definió primeramente identificar una zona de manglar que requería ser abordada en protección.

Existen diferentes maneras de recuperar o restaurar los márgenes de zonas de agua o zonas inundables de humedales, tomando en cuenta que nuestro objetivo es recuperar el ecosistema de manglar, a través de la reforestación, lo que contribuye directamente a mitigar las consecuencias de la liberación de gases como metano, además del impacto que su presencia hace en el cambio climático en general y beneficios de por sus aportes a la flora y fauna local.

Objetivo de la tecnología

Fortalecer las capacidades de las comunidades en la protección y restauración de los manglares por su importancia como criaderos de muchas especies, como sardinas y camarones, además de ser fuentes de ingresos para sus familias en temporada de faena.

Material de siembra

El mangle rojo (Rhizophora mangle) es un árbol siempre verde alcanzando 25 m de altura, 50 cm de diámetro; follaje verde oscuro denso y lustroso, con ramas oblicuamente ascendentes, ramificadas, sinuosas e irregulares. Troza recta cilíndrica regular, base con raíces zancos con ramificación arqueada. Las flores son amarillento-verdosas con olor fragante, los frutos cónicos de 3 a 4 cm con color café chocolate al madurar, la germinación se genera directamente en el sitio y los propágulos llegan a medir más de 30cm.

El mangle rojo generalmente se encuentra en sitios que están siempre inundados, no tolera altas salinidades por periodos largos de tiempo, por lo que se desarrolla mejor en sitios con aportes periódicos de agua dulce.

Características de la tecnología

Las jornadas de siembra deben iniciar temprano, considerando en la medida de lo posible que las condiciones de clima no sean de época lluviosa, involucrando por lo general a las comunidades, instituciones ambientales y aliados estratégicos.

Al identificar que los propágulos de mangle rojo (rhizophora mangle), son los idóneos para las condiciones de siembra, saludables y crecidos se procede con el traslado al sitio de establecimiento.

La siembra se realiza en los espacios no protegido a distancias entre 4 a 8 metros según se encuentre la disponibilidad.

La profundidad del hoyado es del tamaño de la bolsa cuando es vivero (8 pulgadas), y la postura puede ser de dos a cuatro plantas, para mejorar la garantía del establecimiento

 Resultados esperados de implementación

  1. Protección de márgenes de áreas de manglar en el RVSC
  2. El seguimiento a este tipo de restauración se hace por parte de la comunidad principalmente, junto de los comanejadores de la zona.
  3. Biodiversidad al generar áreas de reproducción es especies de peces
  4. Mitigación al cambio climático
  5. Prevención a la erosión
  6. Fuente de alimento